domingo, 4 de marzo de 2012

Rosas; Manzana y felinos /Yael




Hoy me pidieron una foto de mis tatuajes para publicarlas en un blog, pasé la foto y me pidieron la historia del tatuaje… asique decidí escribirla acá primero -obvio- y de manera completa y sin censura….

Mi primer tatuaje, la rosa roja

No recuerdo la fecha exacta, pero fue en el 98 94!! (chuuuuuuu, mil años ya!). Llevaba mucho tiempo con ganas de hacerme un tatuaje, pero obviamente en mi casa se morían si llegaba con uno (mis padres ya se habían separado), en esa época yo trabajaba los fines de semana de telefonista en una empresa de ventas telefónicas, y otra de las chicas me comenta que su pololo tatuaba… que me dijeron!, nos pusimos de acuerdo y partí a su casa en búsqueda de mi primer tatuaje. Salimos de le pega y partimos hacia Pudahuel… yo manejaba el auto y bajaba, bajaba, bajaba… nos metimos por no se que calles y ya me estaba dando miedo el lugar, hasta que llegamos, una casa grande, frente a una plaza, no era un mal barrio pero si había que pasar por unos que ponían los pelos de punta… Este chico me pregunta que quiero tatuarme y yo “una rosa roja en la espalda” y el se pone a dibujar con la maquinita en mi piel… termina el tatuaje, me lo miro con un espejo y estaba tan nerviosa aun, que le digo, si, me encanta!… me subo al auto y claro, me dolía la espalda… me perdí y no encontraba nunca una salida a la Alameda, el auto estaba descarburado y se me paraba en todas las esquinas… no se como no se me borró el tatuaje con todo lo que transpiré ese dia.
En casa solo mi nana y mi hermano sabían del tatuaje, y cuando ya había cicatrizado bien, me doy cuenta que no parecía rosa… era algo mas similar a un clavel (flor que no me gusta ni un poquitito)… asique decidí buscar un tatuador profesional que me arreglara ese desastre. Así llegué donde el Shamp.

La Rosa Azul:

Con el Shamp buscamos dibujos de rosas, hasta que dimos con una que me gustaba y podía tapar la rosa roja que ya tenia, para poder “borrar un tatuaje” debes tatuarte algo sobre el, que lo cubra por completo y con otro color, mas fuerte u oscuro. Por eso, la rosa de ahora sería azul, con luces y sobras…. Esta vez el tatuaje tomó mas tiempo, y fue algo mas doloroso, porque era mas grande y -por lo que recuerdo- el Shamp tuvo que usar una aguja mas gruesa.

Años después, y habiendo mejorado la técnica de “en casa nadie puede saber que tengo un tatuaje” un dia, me da un rush de alergia inmenso, era una roncha caminando, y mi mamá me obliga a ir a la Dermatóloga, para mi mala suerte, mi mamá decide acompañarme (en esa época yo aun era carga de ella en la isapre y ella decía, que si ella pagaba, me acompañaba)… el gran problema era que debía sacarme la polera frente a ella sin que me viera el tatuaje… pues bien, fallé… me mira y me dice: “y eso?” y yo con carita de culpa… un tatuaje… ella “y se borra” y yo…no (y la doctora, si, pero bla bla bla bla bla) y mi mamá… y porque no me habías dicho?” yo, porque te ibas a enojar… mi mamá me mira, se rie y me dice, esta lindo, debes lucirlo!… chipe libre para mi! (salvo cuando saliera con mi papá… el si que se enojaría… ahí le dije a mi mamá, papá se enterará de esto el dia que yo me case, porque mi vestido de novia será abierto en la espalda).

(dicho y hecho, cuando me casé mi papá vio mi tatuaje… aunque creo que ya lo sospechaba, y no me dijo nada)

La manzanita

El 2004 me separo y para dejar guardado en mi memoria ese gran hito, me puse un piercing en el ombligo, y el 2005, cuando ya logro superar varias trancas que me dejó el pésimo matrimonio que tuve, y para marcar mas hitos, me tatuó mi manzanita, si, el logo de apple en la espalda/cola . Ha causado sensación el logo les diré.

A todo esto, los tatuajes y piercings para mi -ademas de una manera de adornar el cuerpo (o echarlo a perder según algunos casos)- son recordatorios de eventos, fechas, momentos, amores y desamores, todos o casi todos mis aros y marcas en el cuerpo representan algo importante en mi vida.

La Lula (mi gata)

Después de la manzana dije, ya no sigo mas con los tatuajes, porque son un vicio y si sigo asi voy a terminar tatuada entera, ademas ya no estoy en edad de andar haciendo cosas asi, ahora soy una mujer seria y responsable que vive sola…. NAAAAAAA!!!!! tenia que hacerme un tatuaje de gato, yo, la mas gatubela de todos no tenia nada!… lo pensé y pensé, hasta quise hacerme unas manchas estilo leopardo en el hombro, pero opté por seguir con mi táctica de hacerme tatuajes y mostrarlos cuando quiera y pasar piola si no los muestro, asi que el gato va unos centímetros mas arriba de la manzana, también en negro, el diseño es mio, y me lo hice en noviembre del 2008.

El 2010 decidí ponerme un piercing en la nariz…. la misma historia: ya no estoy en edad mas años de luchar contra el “ahi si que se ve” se fueron a la punta del cerro, amo mi piercing de la nariz, y lo mas entretenido es que mucha gente piensa que siempre lo tuve, o no lo ven!

Violator

Era feliz con todos mis tatuajes y piercings, aunque el del ombligo hace tiempo no lo muestro por estar “gordita”, pero me faltaba algo mas… siempre me arrepentí de no haberme tatuado la rosa del Violator de los Depeche Mode… y ya me estaba comenzando a molestar mi rosa azul (que a todo esto, cuando me tatué la manzana se fue de retoque porque ya estaba decolorándose), pero la rosa de los DM es super delgada… no podía usarla para tapar la otra… asique, na, a la nuca, en abril del 2011.

Estrellitas y notas musicales

Buscando que podía hacer, y pensando ya en algo con colores, porque todos los tatuajes nuevos eran en negro, me puse a buscar que hacer para tapar de una buena vez la rosa… y salió mi lado pinky winky, tenía que hacerme algo “rainbowbrite” y demostrar de alguna otra manera mi dualidad… estrellitas! de colores! muchas! yey!! ellas son las que cubrieron la rosa azul, y por tener amarillos y naranjos, deben pintarse 2 veces… debía esperar que cicatrizara bien para poder ir por la segunda capita de pintura, pero , el tatuador nunca mas volvió al local y me quedé con el tatuaje a medio terminar… ese mismo dia me tatué la Música para mis oídos, tres corcheas detrás de la oreja, todo esto, en octubre del 2011.

Como no pude ponerle la segunda capita de pintura a las estrellitas, no se me ocurrió nada mejor que “agrandar” es tatuaje… aun no me lo hago, creo que en marzo o abril lo haré… si es que no se me ocurre otra cosa entremedio, como los microdermals que me tienen muy tentada hace tiempo….


Yael Perl
@ymodita
http://blog.ymode.cl/mis-tatuajes/

viernes, 30 de diciembre de 2011

Daniela / Marcas que Marcan

La historia de mis dibujos es una historia de marcas. El primer kanji me lo hice al salir del colegio (17 años) que siempre es una etapa que marca profundamente a todo joven, donde debe tomar decisión más trascendental de su vida: Prepararse para desarrollar su talento y lo que más le gusta hacer (al menos así yo lo veo). Por suerte, yo tenía claro lo que quería desde que estaba en 8º Básico. Quería ser Publicista sin importar la opinión de nadie y sin segundas opciones.




Pero volviendo al tatuaje, tomé la decisión que sabía volvería loca a mi madre súper mega conservadora y me fui a la Feria Artesanal Santa Lucía, a un local de un tatuador mayor, que coincidentemente también era publicista, lo que le dio más “misticidad” al momento. Escogí el kanji japonés que, se suponía, representaba mi nombre (Daniela) y me lancé a la vida. Se lo pedí en la mano, pero el se negó argumentando que era una especie de código de ética de algunos tatuadotes no dibujar ni en la cara ni en las manos, ya que son tu carta de presentación para trabajos y demases y te podrían discriminar. Me pareció lógico, sin embargo en la carrera que había escogido (Redactora Creativa), mientras más “exótico” seas, mejor (lo cual es una estupidez, ya que como te veas no representa en nada el talento que tengas). No dolió tanto como esperaba, tal vez, porque me lo hice en el antebrazo. Llegué a mi casa, hice un bolso y cuando iba abriendo la puerta para salir, mi mamá me preguntó a dónde iba y le dije que al campo y… “Ahhh a propósito, me hice un tatuaje. Chao.”, se lo mostré y salí. Así que entre la impresión de que me iba sin previo aviso y el tatuaje se quedó ahí toda impresionada y no hubo tanto escándalo.


2 años después y como no hay primero sin segundo, volví a la Feria para dibujarme el signo que realmente me representaba: Un sol y una luna juntos, fusionados, que simbolizan la dualidad y la contradicción que siempre ha reinado en mi vida. De hecho la frase que me representa es: “Soy un embutido de ángel y bestia” del gran Premio Cervantes, Don Nica Parra. Esta vez mi dibujo era con colores, degradés y el kanji “Seños de los Cielo” (Dios) en el centro, en medio de toda la contradicción.


Todo fantástico hasta que volví a la Feria a pasear tiempo después y descubrí que el local del tatuador había sido CLAUSURADO. Me aterré, pensé lo peor. En medio de la paranoia me hice hasta un examen de VIH que por suerte salió negativo. Eso me enseñó que es mejor pagar un poco más por un lugar con todas las condiciones higiénicas necesarias, aunque donde me hice mis tatuajes igual abrían las agujas delante tuyo y todo eso (requisito fundamental que se debe exigir antes de tatuarse).


En fin, yo feliz con mis tatuajes que se mantienen intactos y sin necesidad de retoques a mis ahora 30 años. El único problema es que luego averigüé que el kanji nunca fue mi nombre. Por suerte, no era nada vergonzoso, sino que era el mismo “Señor de los Cielos” que tengo en el otro tatuaje.


Y como dicen que esto de los tatuajes debe ir en número impar, ya tengo decidido el tercero que será el símbolo Iluminati, “Fire” en un ambigrama (diseño de una palabra que se lee de igual forma de derecha a izquierda y de izquierda a derecha) y ahora sí en la mano. Este dibujo se ha demorado, más de lo esperado debido a una aventurilla con un tatuador, robo mediante, pero definitivamente es material para otra historia.

jueves, 15 de diciembre de 2011

El tatuaje de la dulce venganza

Por Yahoo! Noticias | El blog editorial – jue, 8 dic 2011

Un tatuador profesional de nombre Ryan Fitzgerald, habría aplicado una 'dulce venganza' contra su novia, Rossie Brovent, tras descubrir que le fue infiel con un viejo amigo.

Haciendo uso de sus conocimientos, cuando ella pidió que le tatuara en la espalda una escena de las películas de Narnia, Fitzgerald aprovechó para dejarle un 'recuerdito' permanente que dijo mucho de cómo había tomado el engaño de su chica. En lugar del pasaje de Narnia, lo que registró fue la imagen de un excremento monumental.

De acuerdo con medios de EEUU, antes de comenzar Ryan hizo que su entonces novia firmara una cláusula en la que aceptaba que el diseño del tatuaje sería "a discreción del artista".

"Me engañó pidiéndome que firmara después de que bebimos una botella de vino barato y unos cuantos tragos de tequila", señaló la chica de Ohio, quien ahora está furiosa y demandó a su ex-novio por 100,000 dólares, alegando daños y perjuicios.

No obstante, existen dudas de la autenticidad de este relato que ya le ha dado la vuelta al mundo, pues según el Daily Mail, en los tribunales de Dayton, Ohio, no hay constancia de una demanda por la cantidad mencionada entre los involucrados. La fuente donde se habría originado esta historia es un portal llamado VeryWeirdNews, donde se cita a Brovent sin dar más explicaciones, como lugares y fechas.
El mismo Daily Mail explica que al parecer la fotografía apareció en diversos blogs en 2009, aunque tampoco hay enlaces que lo demuestren, por lo que es ahora un misterio con muchas incógnitas.


jueves, 10 de noviembre de 2011

Go Beyond The Cover: Behind the Scenes

Go Beyond The Cover

sábado, 23 de julio de 2011

Ta Moko / Tatuaje Maori







Ta moko es la marca permanente en el rostro y cuerpo en las personas maoríes, recordemos, el pueblo indígena de Nueva Zelanda. Según muchos, no deja de ser un tatuaje pero más allá de que en ambos estilos se usa tinta, el significado es totalmente distinto. El verdadero Ta moko usa cinceles con huesos de albatros en lugar de la punción clásica de los tatuajes modernos. Esto conlleva a dejar la piel con estrías, en vez de dejar la superficie lisa. Por supuesto, su legado ahora va más allá de los maoríes, habiéndose convertido en otro reclamo turístico y cultural más en la isla.


Breve Historia
Su origen proviene de la primera patria maorí, la Polinesia oriental, siendo los instrumentos y métodos empleados similares a los utilizados en otras partes de Polinesia. Antes de la llegada de los europeos (antes de finales del siglo XVIII), muchos, si no la mayoría de las personas de alto rango, eran marcados con el moko. En el caso de que se fueran de la isla sin ellos, eran vistos como personas de baja condición social.

La recepción del moko era un hito importante entre la niñez y la edad adulta, siendo acompañado por muchos rituales. Se debe saber que el pueblo maorí es muy creyente, dando las gracias a sus Dioses por ofrecerles lo que tienen. Además de indicar el estado y rango, otra de las razones por la que era tatuado un Ta moko, era para parecer una persona más atractiva al sexo opuesto. De este modo, los hombres solían tatuar su cara, nalgas (raperape en maorí) y los muslos (puhoro en maorí). Las mujeres, por lo general, solían marcar sus labios (kauae) y barbillas. El resto de zonas donde solían verse estos dibujos era en las frentes de las mujeres, las nalgas, los muslos, el cuello y la espalda. En cuanto a los hombres, lo habitual sería en la espalda, el vientre y las pantorrillas.

miércoles, 6 de julio de 2011

Carlos / la mariposa en la llama




Hace años pensó en hacerse un tatuaje, pero por distintos motivos nunca dio el paso siguiente. Tras terminar una relación de largos años y buscando las etapas del duelo tras la separación de una persona, encontró en una descripción las etapas del luto y las barreras para superar la situación (fueron más de 6 años):

El fenómeno de "la mariposa en la llama". Esta es una de las reacciones más dolorosas que se dan durante la recuperación. Consiste en una conducta zigzagueante que lleva a retroceder reiteradamente a la relación pasada. lo que produce un sufrimiento cada vez mayor a causa del reiterado rechazo. La situación evoca a una mariposa atraída por una llama. Cuanto más se acerca la mariposa a la llama, más aumentan las heridas pero nunca llega a modificar su conducta. Llamadas telefónicas constantes, envío de regalos, mensajes, notas, encuentros "casuales" y declaraciones de amor en múltiples procedimientos. Estas acciones en lugar de convencer a la ex pareja, le producen una molestia creciente hasta que responde ignorando y mostrándose indiferente u hostil. La consecuencia es la destrucción del amor propio del rechazado del mismo modo que la llama acaba destruyendo a la mariposa. Se pierde entonces el sentido de la realidad y el control emocional. En los casos graves de mariposa en la llama, la persona es incapaz de reconocer que es imposible lograr que alguien sienta lo que no siente, hasta que alcanza el nivel emocional más bajo. Ni los regalos, ni las llamadas ni las súplicas harán que una persona sienta lo que no puede sentir.

Al leer esto llegó a la base del fenómeno, un cuento persa de Farid al-Din’Attar, Las mariposas y la vela:


Una noche las mariposas se reunieron, atormentadas por el deseo de unirse a la vela. Una primera mariposa fue hasta el lejano castillo y vio en el interior la luz de una vela. Regresó y contó exactamente lo que había visto. Pero la sabia mariposa que presidía la reunión dijo que aquello no las hacía avanzar lo más mínimo.

-3-Una segunda mariposa entró en el castillo y se acercó más a la vela. Voló a su alrededor, incluso tocó la llama con sus alas, y la vela salió victoriosa. La mariposa regresó con las alas quemadas y contó su viaje.

Pero la sabia mariposa le dijo: -Tu explicación no es más exacta. Partió una tercera mariposa, loca de pasión. Entró en el castillo, se posó

en el borde de la palmatoria y entonces, impulsándose con las patas de atrás, se echó violentamente contra la llama. Sus miembros se pusieron rojos como el fuego. Se fundió con la llama.

Entonces la sabia mariposa -que había estado observándolo desde lejos- les dijo a las otras.

-Ella ha aprendido lo que quería saber. Pero es la única en comprenderlo, y eso es todo.

Al analizar, se dio cuenta que no sólo ocurre esto en las relaciones amorosas, sino que, en todos los ámbitos de la vida, es por eso que decidió tatuar en su espalda una mariposa nocturna, con colores rojos que hacen referencia al fuego, para nunca olvidar lo que aprendió de esta etapa.

Actualmente está cicatrizando la primera mitad del tatoo, dentro de una semana tiene que completar la otra parte.